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Cómo trabajamos

De una necesidad concreta a una solución probada con tu equipo

Partimos de una tarea que se repite, una demora o datos que cuesta localizar. Acordamos qué hacer primero, lo probamos con ejemplos de tu empresa y preparamos al equipo antes de empezar a usar la solución.

Antes de construir

Sabes qué queremos cambiar y cómo comprobaremos si ha mejorado

La primera conversación sirve para elegir una mejora concreta y acordar qué datos revisaremos después. Así, tu equipo sabe qué se abordará primero y cómo valoraremos el cambio.

  • Qué necesita mejorar

    Localizamos el paso donde se acumula trabajo, se retrasan respuestas o hay que repetir correcciones.

  • Qué se hará primero

    Acordamos qué incluye la primera entrega, quién participa y qué quedará para más adelante.

  • Con qué lo probaremos

    Elegimos ejemplos habituales de tu empresa, también los casos incompletos o menos frecuentes.

  • Cómo reconoceremos el cambio

    Acordamos qué datos mirar: tiempo dedicado, tareas pendientes, correcciones u otra medida que tenga sentido.

El método · 4 fases y 12 pasos

Cómo pasamos del primer acuerdo al uso diario

El recorrido completo se organiza en cuatro fases. Tu equipo sabe qué estamos resolviendo, cuándo le toca probar y qué revisaremos antes de continuar.

  1. Fase 01 · Entender

    Elegimos qué merece mejorar

    Describimos la tarea y localizamos el punto que consume tiempo, retrasa una respuesta o hace repetir trabajo.

  2. Acordamos qué se hará primero

    Acordamos qué parte del trabajo abordaremos primero, quién participa y qué dejamos para más adelante.

  3. Revisamos ejemplos de tu empresa

    Reunimos pedidos, mensajes, documentos u otros casos reales, también los que llegan incompletos.

  4. Fase 02 · Diseñar y construir

    Decidimos cómo debe funcionar

    Definimos qué ocurre desde que empieza la tarea hasta que se resuelve, quién interviene y en qué momento.

  5. Construimos lo acordado

    Preparamos la solución con las herramientas y los accesos confirmados para ese trabajo.

  6. Comprobamos los distintos casos

    Probamos casos habituales, información incompleta o duplicada y qué ocurre si una herramienta no responde.

  7. Fase 03 · Validar

    Prueban quienes conocen el trabajo

    Las personas que utilizarán la solución recorren casos reales antes de empezar a usarla en su jornada.

  8. Corregimos lo que no encaja

    Ajustamos los pasos confusos y resolvemos los problemas encontrados antes de ponerla en marcha.

  9. Fase 04 · Preparar el uso y medir

    Preparamos a las personas que la utilizarán

    Practicamos el recorrido y dejamos claro a quién acudir si faltan datos o surge un caso distinto.

  10. Empezamos con las condiciones acordadas

    La solución empieza a usarse con las personas responsables identificadas y las vías de consulta definidas.

  11. Acompañamos el inicio

    Acompañamos los primeros usos y corregimos lo que solo se detecta cuando el equipo trabaja con la solución.

  12. Revisamos qué ha cambiado

    Revisamos los datos elegidos al inicio y decidimos qué mantener, corregir o estudiar después.

La participación de tu equipo

Quien hace la tarea participa desde el principio

No hace falta llegar con una herramienta elegida ni con un documento técnico. Acordamos quién conoce el trabajo, quién puede decidir y quién probará la solución.

Quien conoce la tarea

Nos muestra cómo empieza el trabajo, qué pasos se repiten y dónde suele atascarse.

Ayuda a escoger ejemplos habituales y poco frecuentes que conviene probar. Podemos trabajar con muestras sin datos personales cuando proceda.

Quien decide y quien la usará

Acordamos quién confirma prioridades y qué acciones requieren aprobación antes de ejecutarse.

Las personas que utilizarán la solución prueban el recorrido. Si necesitamos acceso a una herramienta, definimos antes para qué y quién lo facilita.

El punto de partida depende de lo que ya sabemos

A veces basta una conversación; otras, conviene revisar algo más

Elegimos el siguiente paso según las preguntas pendientes. Solo proponemos revisar más cuando hace falta para decidir qué construir.

Si el proceso se entiende

Una valoración inicial puede bastar para concretar qué mejorar y preparar una propuesta con una primera fase definida.

Si falta una respuesta importante

Cuando hay que comprobar una conexión concreta o entender un proceso complejo, proponemos una revisión específica y acordamos de antemano qué se revisará, qué resultado debe aportar y cuánto costará.

Preguntas habituales

Antes de poner en marcha el proyecto

¿Tengo que saber ya qué solución necesito?

No. Basta con contarnos qué tarea da trabajo, cuándo ocurre y qué te gustaría que fuera más sencillo. Valoramos contigo qué cambio tiene sentido.

¿Cuándo conoceré el calendario y la inversión?

Cuando entendemos qué incluye el primer tramo de trabajo y qué herramientas, datos y personas requiere. La propuesta detalla calendario, inversión y lo previsto antes de construir.

¿Qué pasa si aparecen nuevas necesidades durante las pruebas?

Distinguimos entre corregir algo que impide cumplir lo acordado y añadir trabajo nuevo. Revisamos el efecto y acordamos cómo seguir antes de hacer cambios adicionales.

¿Qué ocurre después del inicio?

Acompañamos los primeros usos y cerramos los ajustes acordados. Después revisamos las medidas elegidas y valoramos si mantenerla o mejorarla tiene sentido. Conoce cómo cuidamos y mejoramos soluciones en uso.

Primer paso · Valoración inicial sin coste · 15–30 minutos

Cuéntanos dónde se atasca el trabajo

Vemos cómo se hace hoy, qué cuesta más y qué resultado importa. Si para preparar una propuesta hace falta revisar algo más, acordamos contigo qué mirar y por qué antes de empezar.